Agustín Marchesin es el arquero que Boca fue a buscar en muchos de los últimos mercados de pases, pero recién logró concretar su contratación en enero de 2025. El primer paso del nacido en San Cayetano, provincia de Buenos Aires, en el arco de la Bombonera fue en falso: aquél cambio previo a la definición por penales ante Alianza Lima por el repechaje para entrar a la Copa Libertadores lo marcó a fuego e hizo que los hinchas lo miraran de reojo.

Esa eliminación ante los peruanos en febrero fue un duro golpe para el plantel, pero muchas cosas pasaron en los meses posteriores para llegar a este fin de noviembre con la flecha para arriba, a tres partidos de conseguir un título y tras dos grandes actuaciones del arquero en partidos clave: frente a River en el Superclásico que Boca se impuso por 2-0 en la Bombonera y ante Talleres de Córdoba por los octavos de final, cuando atajó un penal en una situación límite y conservó su valla invicta (acumula tres al hilo). Marchesin logró revertir su imagen y todos en Boca saben que será el arquero para la Libertadores 2026.
En diálogo con Clarín, relajado en Boca Predio, en Ezeiza, el arquero remarca que no es el primer año que juega al fútbol, ni son sus primeros partidos en Primera; sino que lleva 17 años de carrera y tiene una trayectoria envidiable: surgió en Lanús, jugó en Santos Laguna y en el América de México, pasó al Porto de Portugal y luego al Gremio de Porto Alegre. En todos los clubes donde jugó consiguió títulos y también tiene la Copa América 2021 con la Selección Argentina. Está claro que no es un principiante. Y mucho de ese cambio de imagen se lo debe al respaldo que recibió de Leandro Paredes.
Marchesin dialoga con Clarín en Boca Predio. (Maxi Failla)
-¿Por qué creés que Paredes te fue a abrazar a vos en el gol de Zeballos a River?
-Obviamente que para mí que cualquier compañero me venga a abrazar es algo muy lindo, más Leandro con la carrera que tiene, todos lo admiramos, es un jugador que ha venido a dar mucha frescura, es un gran compañero ustedes lo ven en el día a día. Nada, en ese partido obviamente hubo una situación de juego, como que atraíamos al rival, salimos jugando con él y capaz que él vio eso y me vino a abrazar porque se dio que ellos salieron y generamos espacio ahí arriba que creo que lo hemos hecho muy bien en este torneo con la llegada de él que te hace jugar bien, que hace que la salida sea más prolija también.
-¿Cambiaste tu manera de jugar con la llegada de Paredes?
-Sí, te obliga. Más allá de tener 37 años uno aprende día a día, trata de crecer, trata de mejorar, eso es algo que yo tenía que mejorar también y la llegada de él que te obliga a jugar, que te exige, que te la viene a buscar, que te las pide todas y bueno, uno tiene que tratar de jugar un poco más.
-¿Creés que algunas declaraciones que hiciste como hincha te jugaron en contra?
-Puede ser, la verdad es que no lo he pensado. Estoy cumpliendo un sueño por estar trabajando en el club del que soy hincha, se vive de una manera especial, con mucha ilusión, tal vez como vos dijiste por ahí uno hace declaraciones como hincha que por ahí si las cosas no salen de la mejor manera te pueden perjudicar, pero bueno, uno lo hace con el corazón. Mi carrera no ha sido de querer dar declaraciones para quedar bien, siempre he sido sincero, siempre he sido frontal y es lo que me caracteriza. Nunca dejé de trabajar en silencio. Acepté las críticas, que en Argentina son más destructivas que constructivas, pero traté de asimilarlas y aprender de ellas. Es un sueño muy grande estar acá, es un desafío muy grande también, el más importante de mi carrera. Que las cosas sigan fluyendo y que sigan saliendo como están saliendo hasta ahora.
El arquero de Boca de 37 años acumula tres vallas invictas al hilo. (Maxi Failla)
-¿Cuál es el balance de tu año después de lo que fue el golpe con Alianza Lima?
-El primer año desde que me tocó llegar creo que fue muy bueno, más allá de lo de Alianza Lima que por ahí son decisiones que uno respeta porque es un profesional y son decisiones que puede tomar un entrenador. Después, de lo que se habla no me compete a mí salir a hablar, aclarar rumores o cosas que no fueron ciertas o que no pasaron. Simplemente aceptar las decisiones, creo que con Alianza Lima tuve partidos muy buenos. Y nada, después trabajar en silencio. Tengo la suerte y la obligación de estar en un equipo como Boca que para mí es un sueño muy grande, donde siempre hay que rendir. Y después la ilusión de lograr un objetivo que es el campeonato para todos nosotros, ojalá que se pueda dar este año, el equipo está muy bien, está con mucha ilusión.
-¿Cuánto te ayudó la Bombonera para atajar el penal ante Talleres?
-La verdad que después viendo los videos ya más tranquilo en casa veía lo que fue la gente y yo siempre digo que la gente de Boca es impresionante, no se compara con nada en el mundo y tenemos el privilegio de estar en este club, de defender esto a muerte, esta oportunidad que se nos está dando que es inigualable y que no todos la tienen en su carrera. Así que ojalá podamos seguir disfrutando mucho tiempo más.
-¿Dónde está el buzo de Navarro Montoya?
-¡Lo tengo guardadito! Tengo una gran admiración por él y un gran respeto. Para mí es un placer muy grande cada vez que lo escucho hablar y decir cosas buenas es algo que me llena de orgullo porque es alguien que admiro mucho.
Marchesin cuando era un niño, con el buzo de Navarro Montoya.
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