Esta fiesta conmemora el nombramiento de JesΓΊs, anunciado en sueΓ±os a JosΓ© (ver: Mt 1, 19-25), quien siguiendo las indicaciones del Γ‘ngel, tomΓ³ por esposa a MarΓa Virgen, y, llegado el momento del alumbramiento, llamΓ³ al reciΓ©n nacido βJesΓΊsβ.

DecΓa San Bernardino de Siena (1380-1444) en uno de sus sermones: βΓste es aquel santΓsimo nombre anhelado por los patriarcas, esperado con ansiedad, demandado con gemidos, invocado con suspiros, requerido con lΓ‘grimas, donado al llegar la plenitud de la graciaβ.
Observancia
Durante el mes de enero hay otras festividades relacionadas con los primeros dΓas de JesΓΊs: la CircuncisiΓ³n del SeΓ±or (1 de enero), la EpifanΓa (6 de enero o el domingo posterior a la Solemnidad de la Sagrada Familia) y el Bautismo del SeΓ±or (domingo posterior al 6 de enero). Mientras que estas dos ΓΊltimas exigen generalmente observancia estricta y universal, el resto no, siendo este el caso de la fiesta del SantΓsimo Nombre de JesΓΊs.
Algunas Γ³rdenes religiosas celebran el SantΓsimo Nombre de JesΓΊs en dΓas distintos al 3 de enero (los franciscanos, carmelitas y agustinos lo hacen el 14 de enero, mientras que los dominicos celebran un dΓa despuΓ©s, 15 de enero).
Auxilios espirituales para quienes invoquen el SantΓsimo Nombre de JesΓΊs
El Nombre de JesΓΊs, invocado con confianza:
Brinda ayuda en las necesidades corporales, segΓΊn la promesa de Cristo: Β«En mi nombre agarrarΓ‘n serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les harΓ‘ daΓ±o; impondrΓ‘n las manos sobre los enfermos y se pondrΓ‘n bienΒ» (Mc 16, 17-18). En el Nombre de JesΓΊs, los apΓ³stoles dieron fuerza a los lisiados (Hch 3,6; 9,34) y vida a los muertos (Hch 9,40).
Da consuelo en las pruebas espirituales. El Nombre de JesΓΊs le recuerda al pecador las figuras del padre del hijo prΓ³digo y del buen samaritano; asΓ como al justo le recuerda el sufrimiento y la muerte del inocente Cordero de Dios.
Nos protege de SatanΓ‘s y sus artimaΓ±as, ya que el diablo le teme al Nombre de JesΓΊs, quien lo ha vencido en la Cruz.
En el nombre de JesΓΊs obtenemos toda bendiciΓ³n y gracia en el tiempo y la eternidad, pues Cristo dijo: Β«Lo que pidan al Padre se los darΓ‘ en mi nombre.Β» (Jn 16, 23). Por lo tanto, la Iglesia concluye todas sus oraciones con las palabras: Β«Por Jesucristo, Nuestro SeΓ±orΒ». AsΓ se cumple lo dicho por San Pablo: Β«Para que al nombre de JesΓΊs toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos.Β» (Flp 2, 10).
LIMITE42.COM PERIODISMO INDEPENDIENTE!